miércoles, 8 de julio de 2015

Emmanuel Curín (2da selección)

Las letras desprenden polvo aún, y sacudiendo la propia comodidad tratan de convertirse en otra cosa... otra voz/ otra garganta.
Se escribe para decir o para no decir, pero siempre para decidir: el silencio o el grito.
Y en el incesante ir y venir por las calles de Santiago, hay tajos y atajos para ver la noche caer, un lugar donde quedarse escribiendo, donde los/as más duermen.
La fecha de nacimiento no cambiará. La edad se calcula. La mano que escribe es la misma.
No hay mucho más que decir.

+ info y otros poemas aquí. 


Desborde 

Pestañear apresurado
el tiempo se hace línea en la mano
las encarnaciones son ramas
saliendo por mis costillas
silenciosamente

Empezar
por el vuelo violento 
de dos gritos sin espejos

Salir a vagar el mundo
al ritmo que lleva el corazón
al angosto camino de mi lengua
de mis ojos
al cerrar de mis venas
cuando se hace presente el silencio

Dar un salto
de mi cabeza al polvo
al fuego/
al sueño

Inhalar el aire violento 
de las fronteras olvidadas 


He visto a las mejores mentes de mi generación
(y de la post y de la pre) destruídas por la locura 

El grito de un pájaro no siempre es un canto
la lluvia en la ciudad no siempre es purificación

Las máquinas son todas absurdas
la distancia no existe, no debería
existir de la mano a las cosas


Para entender
hay que enjaular el silencio en la cabeza
vaciar lo que se sabe/ no creer 
en supuestos

Vivir siempre en el vértigo
sabiendo que el abismo está rozándonos los ojos
es no querer mentirse 
con los colores que calman el hambre
comprendiendo la locura y a quienes están locos
no estando aún al desborde
no estando aún al desmadre 


Tesitura 

El polvo se acumula, escribir se hace tardío, excedente del segundo suicida y el revés de la hoja en blanco. Hablando en lengua seca, arrugadas palabras glorifican un pasado imaginario.
¡Cuánta verdad no es más que mentira!
Mentira y verdad la misma cosa, como cielo, sol mezclado con mar. La eternidad manoseada se quema en el pestañeo de quien se atreve a mirar sin miedo. 
Y los rieles del futuro aún no construidos pesan en los bolsillos y en los músculos. Verdadera ingenuidad, lo único que poseo. En el gesto se me resbala el grito; sin tanto doble pensar mi  drama, sin esconder grietas entre los dientes, doy los pasos decisivos, pero, ¿quién avanzará conmigo? 
Las tardes serán amargas e indestructibles. El sol seguirá quemando, igual que el frío.
¿Cuánta verdad en estas distracciones?
Nauseabundo de miradas, desmitificados segundos en la contradicción perpetua del presente.
Papel en blanco siempre. 


Disidencia 

No soy la disidencia de este cuerpo
las cicatrices fueron los esquemas del silencio

De a poco construido
                        derribado

No quiero ser la disidencia de este cuerpo

El esqueleto se amortaja
la sonrisa se desdenta
los animales desamparados del paraíso terrenal
buscan su presa en el abismo


Soy el animal y el abismo llameante 
que perpetúa este cuerpo 
aullando a la disidencia acorralada 
al rincón de mi ojo enfermo

Las palabras fueron en
                            un segundo 
mi desenfreno y el precipicio

El ahogar libertino de las sensaciones
                                que no tengo
quema/ arde las pestañas

Disidencia alimentada
por el ego-ademán
disidencia trastornada
en los dientes del animal

Y en los poros 
el fuego 


Siempre bonzo 

Estoy encerrado
incendiado
el pulso va decreciendo
el reloj cayó
chocó contra el suelo
y las manijas se quebraron con el tiempo 

Andares difusos por caminos difusos
hay tanto miedo en los temblores de las piernas
y tanto éxtasis en la marginalidad

Violentos días en el correr de vasos
el alcohol invadiendo los pensamientos
no me importa lo que está pasando, creo
no me importo al momento de vivir

Y así
atravesando las calles apurado
semáforos persiguiéndonos
es que contemplo el ruido indomable
ensordecedor
de las profundidades de los ojos que
se cruzan y penden de
preguntas insaciables
por que
¿quién puede responder
lo que todos desean escuchar?

Atravesar el silencio con un cuchillo
chorrear esa sangre oscura
por los rincones
y que el ruido escurra en
armonía, no
monotonía

Estoy incendiado
ninguna agua que he probado
ha logrado permear el fuego
El ardor es terrible
pero mucho más terrible se hace
el no-dolor
¿Qué hombre sano a sabido vivir
su sanidad? ¿Y para qué?

Fuego infinito
quema los árboles
consume todos los bosques
de las cabezas
de las ideas
de los problemas
inventados/
trastocados

La llama me llama.

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