Nunca he pensado
que taller sea sinónimo de escuela. O al menos no de escuela
como hoy la entendemos, ya que repetir un modelo obsoleto es aún más idiota que
creer en él. La educación vertical, la imagen de un profesor educando a sus
alumnos/as desde programas que a veces ni él valida, es realmente
descorazonadora. "Sobre todo en Chile", dirán ustedes. Y sí, sobre
todo aquí, donde los/as estudiantes siguen siendo víctimas de modelos añejos,
carcelarios y anacrónicos, reproductores de un conocimiento almacenado pero
inútil, que pierde sentido cuando nos damos cuenta que la competencia está por
encima de la cultura, y que el éxito no se basa en lo que nos han enseñado,
sino en lo que tenemos en el Banco o lo que estemos dispuestos a gastar. Este paradigma
debe ser cambiado, y quizá el primer paso sea entender la sala de clases de
forma horizontal, para que así la respuesta deje de ser más importante que la
pregunta y el espíritu crítico vuelva a nosotros/as en gloria y majestad.
Con esta inquietud personal me propuse hacer talleres, y con nuevas inquietudes llegaron talleristas a participar de ellos, la mayoría desilusionados con su experiencia educativa, pero animados por los aires de cambio que hoy nos conducen hacia quién sabe dónde. En general, la propuesta era simple: crear un taller basado en la autogestión, donde el aporte voluntario de todos/as financiara el material necesario y el trabajo en conjunto fuera el motor de la enseñanza. Con ires y venires, con unos más y otros menos, con altos y bajos, este objetivo se fue cumpliendo hasta la presente publicación.
Hoy el desafío es crear una poética grupal, una suerte de manifiesto poético y político que nos identifique como equipo, donde también se dé el espacio para que cada uno destaque por sus propios méritos y capacidades, pero siempre sabiendo que nada sería posible sin el apoyo mutuo. Porque la política en este caso no se dará sólo criticando lo que ya muchos odiamos, sino construyendo sólidamente la opción que entendemos como correcta, sabiendo que la palabra sigue siendo una de las mayores fuentes de creación.
Mientras seguimos construyendo esto clase a clase, hemos decidido presentar este conjunto de poemas y textos críticos, que fueron naciendo del trabajo realizado durante el año 2013, de manera caótica y dispersa. Esperamos ir afinando detalles de aquí al próximo número, pero confiados/as en que esta primera instancia nos representa a cabalidad, gracias al trabajo, las perspectivas y el voluntarismo de todos/as.
Por Patricio Contreras Navarrete
Con esta inquietud personal me propuse hacer talleres, y con nuevas inquietudes llegaron talleristas a participar de ellos, la mayoría desilusionados con su experiencia educativa, pero animados por los aires de cambio que hoy nos conducen hacia quién sabe dónde. En general, la propuesta era simple: crear un taller basado en la autogestión, donde el aporte voluntario de todos/as financiara el material necesario y el trabajo en conjunto fuera el motor de la enseñanza. Con ires y venires, con unos más y otros menos, con altos y bajos, este objetivo se fue cumpliendo hasta la presente publicación.
Hoy el desafío es crear una poética grupal, una suerte de manifiesto poético y político que nos identifique como equipo, donde también se dé el espacio para que cada uno destaque por sus propios méritos y capacidades, pero siempre sabiendo que nada sería posible sin el apoyo mutuo. Porque la política en este caso no se dará sólo criticando lo que ya muchos odiamos, sino construyendo sólidamente la opción que entendemos como correcta, sabiendo que la palabra sigue siendo una de las mayores fuentes de creación.
Mientras seguimos construyendo esto clase a clase, hemos decidido presentar este conjunto de poemas y textos críticos, que fueron naciendo del trabajo realizado durante el año 2013, de manera caótica y dispersa. Esperamos ir afinando detalles de aquí al próximo número, pero confiados/as en que esta primera instancia nos representa a cabalidad, gracias al trabajo, las perspectivas y el voluntarismo de todos/as.
Por Patricio Contreras Navarrete
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