Soy Camilo Suazo. Se dice
que nací un 9 de abril del año 1993, aunque sinceramente yo no lo recuerdo. A
veces sueño que crecí por una comuna llamada Maipú, aunque nunca he entendido
bien dónde termina ni dónde empieza mi barrio. Tengo en mi pieza un cuadro que
dice “Recuerdo de mi licenciatura”. Según dice, estudié y me licencié de
enseñanza media, pero yo nunca estudié.
Es más, jamás creo haber ido por otra cosa que no fueran mis amigos y el
hueveo. Imagínate, por ir a vacilar me llevé un cuadrito con el que puedo ir a
cualquier instituto o universidad culiá. En fin, en el último tiempo aún sigo
teniendo mi memoria frágil, y me digo músico porque hago canciones, pero no lo
sé hasta que alguien se acerca y me dice que toque algo o que le gustó un tema.
¿Poeta? Al puro peo, giles.Porque somos parte de Chile
Porque somos parte de Chile
somos parte de una cumbia triste.
Bailamos al son de la desolación.
Cunetas de zotes danzando llorosos.
Parte de nada y parte de todos.
Por parte baja se lleva un beso.
El inmaculado chipe libre
que hay que respetar.
Esas tonteras se las llevó la tempestad.
Tragado por los cisnes
devorado por la alameda.
Enajenados en su caparazón.
Las cabezas límpidas de cachureos.
La cachita lo curó todo.
El destino es impreciso y nuestros sueños son órdenes.
Canta Gardel antes que sea tarde
porque ya me estoy poniendo impaciente.
Porque somos parte de Chile
soy parte de lo hueone.
La historia juvenil de
parecer y no ser
Fantasean
con el éxito
el
esplendor que se concibe en sus sesos
son migajas
del futuro.
Las
canciones populares
parecen
marcharse
en el
derrumbe juvenil
de nuestro
único
tesoro.
Yo las veo
transitar
y las
pendejas solas
lloran
desconsoladas por su única pasión.
De los
celulares
veo
secretos que circulan
agonías
íntimas, que eternas
se esconden.
Completamente
solos nadie aprende a vivir
anestesiados
en fotos
el genuino
genocidio.
Elimina con
tus ojos sanos
este
disimulado
descontrol.
No dejes
morir la fortuna.
Porque la
juventud
es el
obrero, la flor
el pendejo,
el copete
el día, la
oficinista
el
profesor, la noche
el ensueño,
la no-empresa
el tiempo
Dios.
Ley Natural
Ya me tiene cansado
aquello de libres
caminos de perros.
Estoy hostigado
de la demencia
de los pobres
emputecido de
las habladurías
de pájaros viejos.
¿Quién podría nombrarme?
Como que el silo mental
necesita racionarse otra vez.
Aliméntenme bocas ciegas.
Emputecido de
las huevás
de la mala suerte.
Incrédulo, escéptico.
-¡Sí, aquellos son mejores que yo!-
La semilla buena
siempre busca
la tierra más fértil.
Ley natural.
Ley conchesumadre.
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