Azul
Hoy no puedo hablar
no encuentro las palabras
pero logro evocar sensaciones
/viento en el pelo
/diversas mortandades
/algunos fantasmas.
El camino se abre
los crujidos pesan
el viaje sin retorno
/hacia lo abyecto
/hacia espacios tan oscuros.
Ahora cierren los ojos e imaginen
un bosque azul
un bosque en tonos fríos
un bosque de siluetas extrañas
/de contornos disímiles
/de amaneceres violentos
/de humedad viscosa
un bosque lleno de perversiones
/de miedos
/de locuras
/de tantos gritos.
Oculto en el bosque me desenfreno
gastado olvido
(lo olvido todo)
Oculta en el bosque me desenfreno
gastadas letras que no soy capaz de socorrer
gastados desvíos que no enseñan nada
(nos caímos tantas veces
que las rodillas están hinchadas de sangre).
No tengo palabras
fueron tragadas.
No tengo palabras
me las robó el bosque.
Semevienenideasmacabrasalamente
/reminiscencias.
La puerta se cierra
/encuentro mi cama hecha
y la ciudad aún humeante
/encuentro lo que se te queda
y tantas paredes caídas.
Los rascacielos se desmoronan
dedos tocan la ventana
es el principio del fin
/del fin del mundo
/del fin del mundo que conozco
/del fin, del fin de lo empírico.
Vuelvo, vuelvo a mojarme
abierta en claroscuro
las piernas esperan
temblores, mis temblores,
los poros abiertos
quejidos, tus quejidos.
Las personas corren sin razón
histeria, histeria uterina
(no hay locura sin útero).
Logré instruirme en el arte del asesino
logré nuevas formas de matarte
una para cada día de la semana
/ahogando tu vanidad
/ahorcando tus ganas
/cortándote el pene si es necesario.
Fagocito parte de mí
antropofagia en la sangre
(tu carne la como a gusto)
mientras entrampado en tus límites
no logras comprender
el dolor del cosmos.
Siempre que me enamoro se me bajan las defensas
Esperando un poquito de tiempo
/analizando el tiempo
/buscando el tiempo
tiempo – espacio
Siempre llego tarde a todo.
Los órganos se mueven de posición
es así y sólo así
cuando no soy capaz de preveer mis pasos
Cierro sólo un ojo
/suenan las puertas y los gatos maúllan.
Afuera hay luna menguante,
aparece tarde y todo crece
/crece como el frío que hay allá afuera.
Se me bajan las defensas
me enamoro y me resfrío
me resfrío y me resfrío
como cuando me moja el guanaco en invierno
como cuántas cunetas
como si no me cubro el cuello.
Busco nuevas formas de amar
pero parece que no existen.
Busco nuevas personas
pero parece que no existen.
Me enamoro y me enfermo
porque eso del amor romántico
ya me tiene enferma.
Y estas flores son sólo lo que son
Hay tantas cosas no dichas que lo único que puedo decirte es léeme. Léeme como a veces lográbamos hacerlo.
Hoy escuché y pensé que nada pudo haber sido tan malo si me provoca esto en el interior. Tantas lluvias y tantos pasos. Desandar no es opción. Olvidar tampoco.
Te cremo; los sonidos parecen exentos de explicaciones. Se me duerme la entrepierna e intento recordar exactamente cada peca de tu cuerpo.
Te cremo a diferencia de vidas anteriores depurando los orgasmos y el organismo.
Te cremaré y eso es tan bonito. Tantos fuegos subiendo a las nubes que grises forman el llanto del universo mismo. Porque te lloro bajo los árboles. Porque al final siempre necesito protección.
Tanto; tanto fuego llevándoselo todo. Las callejuelas me miran extasiadas. Me miran y te miran porque no sólo ardo sino que ardemos.
Desojando un enorme helecho te espero, sentada y con sombrero. Sobre un enorme masetero sabio y protector me encuentro en óleos y tonos verdes.
El romero me acompaña y te miro tanto buscando aquellas facciones que algún día descifré.
Conocerte fue hermoso, desconocerte también. Te miro de lejos, te amo de lejos. En silencio con profundidades y tantas cavidades.
Conocerte fue lejos y tiempo. Desconocerte te hace otro y a mí otra. Mi cama es otra, tu casa es otra. Mi casa es otra, tu cama es otra. Maullidos distintos. Películas distintas.
Necesito mostrarte tantas canciones, tantos poemas.
Necesito mirarte a la cara. Pestaña a pestaña. Pupila a pupila.
Necesitaré encontrarte en el recuerdo y así al fin expropiarte los tuyos.
Cavidad
Los recorridos,
los primeros rayos del día
/arrastro los pies y no se nota
/riego la sangre por cada espacio de la ciudad.
Recorro de zapadores a franklin
/dejando rastro
/dejando tanto rastro
que no sabría cómo explicarte que no voy a morir.
Ninguna mujer ha muerto desangrada
(al menos no por esas sangres).
Se desprenden las carnes
/arrastrándome logro encontrar el lugar
/encuentro tanto que no sé cómo explicarlo
/que nunca sé cómo sentirlo.
Pulmones llenos de aire
/llenos de un repulsivo olor a vida.
Termino con todos ustedes
/los que alguna vez me dieron la mano.
Termino con cada maullido que haya existido en mis oídos.
Me expulsan o expulsaron
/de esta ciudad tan putrefacta
/de este olor gris que me enceguece
que me vuelve pálida y perdida
la mirada siempre perdida.
Los sonidos parecen impalpables
tanta necesidad de huir lejos
lejos de este cosmos de engendros
que no saben más que hurgar en la basura.
Hoy escuché y pensé que nada pudo haber sido tan malo si me provoca esto en el interior. Tantas lluvias y tantos pasos. Desandar no es opción. Olvidar tampoco.
Te cremo; los sonidos parecen exentos de explicaciones. Se me duerme la entrepierna e intento recordar exactamente cada peca de tu cuerpo.
Te cremo a diferencia de vidas anteriores depurando los orgasmos y el organismo.
Te cremaré y eso es tan bonito. Tantos fuegos subiendo a las nubes que grises forman el llanto del universo mismo. Porque te lloro bajo los árboles. Porque al final siempre necesito protección.
Tanto; tanto fuego llevándoselo todo. Las callejuelas me miran extasiadas. Me miran y te miran porque no sólo ardo sino que ardemos.
Desojando un enorme helecho te espero, sentada y con sombrero. Sobre un enorme masetero sabio y protector me encuentro en óleos y tonos verdes.
El romero me acompaña y te miro tanto buscando aquellas facciones que algún día descifré.
Conocerte fue hermoso, desconocerte también. Te miro de lejos, te amo de lejos. En silencio con profundidades y tantas cavidades.
Conocerte fue lejos y tiempo. Desconocerte te hace otro y a mí otra. Mi cama es otra, tu casa es otra. Mi casa es otra, tu cama es otra. Maullidos distintos. Películas distintas.
Necesito mostrarte tantas canciones, tantos poemas.
Necesito mirarte a la cara. Pestaña a pestaña. Pupila a pupila.
Necesitaré encontrarte en el recuerdo y así al fin expropiarte los tuyos.
Cavidad
Los recorridos,
los primeros rayos del día
/arrastro los pies y no se nota
/riego la sangre por cada espacio de la ciudad.
Recorro de zapadores a franklin
/dejando rastro
/dejando tanto rastro
que no sabría cómo explicarte que no voy a morir.
Ninguna mujer ha muerto desangrada
(al menos no por esas sangres).
Se desprenden las carnes
/arrastrándome logro encontrar el lugar
/encuentro tanto que no sé cómo explicarlo
/que nunca sé cómo sentirlo.
Pulmones llenos de aire
/llenos de un repulsivo olor a vida.
Termino con todos ustedes
/los que alguna vez me dieron la mano.
Termino con cada maullido que haya existido en mis oídos.
Me expulsan o expulsaron
/de esta ciudad tan putrefacta
/de este olor gris que me enceguece
que me vuelve pálida y perdida
la mirada siempre perdida.
Los sonidos parecen impalpables
tanta necesidad de huir lejos
lejos de este cosmos de engendros
que no saben más que hurgar en la basura.

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