domingo, 3 de mayo de 2015

Joan Cornejo (3era selección)

Nace el 2 de noviembre de 1990, en la ciudad de Rancagua. El año 2009 entró a estudiar Psicología en la Universidad de Santiago de Chile, especializándose en educación y clínica infanto juvenil.
Oscila entre la música y las letras como medio de expresión, utilizando para estas últimas un lenguaje “cotidiano”, con intención de facilitar la lectura y hacerla accesible a cualquier persona. Mantiene una visión de mundo fundada en el absurdo y la ironía, que trata de traspasar de manera lúdica en sus escritos.


De mal en peor

Le comenta una estrella a otra:
“Esos humanos que ves a lo lejos
en este momento podrían estar muertos”
—Y con razón querida— responde la otra
con razón.


Denme la espalda 

Ayúdenme

Necesito apoyo

¿Saben lo difícil
que es escribir en el aire?


Recuerda 

Muy floja me considerarás 
–Le dijo la cuerda al equilibrista– 
pero siempre estoy tensa
y ya me cansé de soportarte 

Se quitó un peso de encima

Acto seguido se desanudó
y se prometió a sí misma no volver
a amarrarse a nada ni nadie
de aquella forma tan poco sana otra vez

Un excelente desenlace


Regalo 

               “El sabor del saber,
               de ver más y ver mejor
               no tiene comparación.
               Cualquier lugar
               donde se aprenda
               puede ser un paraíso”
Pregonaba ella
donde quiera que fuera
y a todo el que
quisiera escucharla

Por supuesto
muchos estuvieron en desacuerdo
—No todos merecen educarse— decían
e inventaban historias
para que la gente tuviera miedo 

Pero ella jamás tuvo miedo

Eva fue la primera profesora
y cuando alguno de sus estudiantes
le regalaba una manzana
sonreía pícara y agradecía el gesto

De ahí la costumbre.


Anti rollos

—No vales un peso— me dijo

Y entendí que quería
mantenerse ligera. 


Post-it

Escribir
cualquier mierda

por si las moscas. 


Rayado en un baño público

A los plagiadores les gusta el copy.

martes, 17 de marzo de 2015

1er Festival de poesía Equinoccio, Parque Juan XXIII




















¡Nos tomamos el parque! Están todos/as invitados/as a recibir el otoño en el 1er festival de poesía celebrado en el Parque Juan XXIII, Ñuñoa, organizado en conjunto por Movimiento Anagénesis y Colectivo Poético Agua Maldita. Poesía, música en vivo, intervenciones y feria de editoriales independientes.


Actividad gratuita y autogestionada que cuenta el apoyo de la Agrupación de Amigos y Amigas del Parque Juan XXIII.


CRONOGRAMA


*1.00 PM: Olla común

*2:30PM: Micro abierto
*3.00 PM: Paris Valenzuela
*3.30 PM: María Etérea + Alex Bay
*4.00 PM: Colectivo Turkiri Cuentos
*4.30 PM: Godinez

(1era intervención teatral de Dgo Solar)

*5.00 PM 1era mesa de lectura poética:
- David Aniñir (Mapurbe)
- Paula Vásquez (Medea)
Jorge Aburto
Fanny Campos

*5.30 PM: Rap Session (Acapellas + Pelisyon + Ensecreto)

*6.00 PM: 2da mesa de lectura poética:
Fernanda Meza
- Angélica Panes (Angela)
Flavio Dalmazzo
Gaston Carrasco

(2da intervención teatral de Dgo Solar)

*6.30 PM: Yamil Valenzuela
*7.00 PM: 3era mesa de lectura poética:
Gladys Gonzalez
Daniela Catrileo
Patricio Contreras
F̶a̶b̶i̶á̶n̶ B̶u̶r̶g̶o̶s

(3era intervención teatral de Dgo Solar)

*7.30 PM: Intervención Colectivo Almácigo
Reciclaje Literario. La acción consistirá en disponer muchos libros en el suelo armando una figura y que las personas escojan uno que quieran llevarse, lo abran y lean la primera frase que vean. Invitadísimos todos a participar y a quiénes consideren que tienen libros que quieran poner en circulación.
*7.45 PM: Luistofoles
*8.30 PM: doctor pez

EDITORIALES CONFIRMADAS:
Editorial Modaypueblo
Ajiaco Ediciones
La Polla Literaria
Ediciones Subterránea
LA Vieja Sapa Cartonera
Ediciones Libros del Cardo
Casaroja Editores


LOS/AS ESPERAMOS! :)

viernes, 6 de febrero de 2015

Editorial Agua Maldita Nº 2


Si aquella tarde de agosto de 2013, en la ex CSCA Libereco de Recoleta, cuando dimos comienzo al Taller de Poesía Política, nos hubieran preguntado hasta dónde queríamos llegar, quizá no hubiéramos pensado concretamente en todo lo que hemos logrado hasta hoy; en verdad, ni siquiera lo habríamos imaginado. No se nos habría ocurrido, por ejemplo, que nuestro grupo seguiría ampliándose más y más, con el interés de nuevos/as talleristas; o que nuestras lecturas de poesía atraerían a tanta gente; o que sacaríamos revistas sobre poesía, cultura y sociedad con tan buena llegada entre nuestros/as lectores/as. Pero lo hemos logrado en poco más de un año, y eso nos alegra muchísimo.

En general, el viaje ha sido difícil, con sus respectivas turbulencias e imprecisiones, pero hemos avanzado a paso agigantado en nuestros proyectos particulares, que tienen que ver con una política grupal en construcción; con un trabajo concreto y abierto en centros culturales, colegios y poblaciones; con la asociación a través del apoyo mutuo y la autogestión con otros colectivos políticos, sociales y/o culturales; y con la consolidación de nuestra propia agrupación, el Colectivo Poético Agua Maldita, que hoy se encuentra en incesable trabajo y con miras a un futuro cada vez más definido.

En este segundo número, hemos querido compartir nuevamente con ustedes el fruto de nuestra labor, que con el tiempo se ha vuelto más popular y establecida, y quizá más ambiciosa también –por qué no decirlo– gracias a los nuevos horizontes y las oportunidades que han aparecido con el tiempo. El camino sigue siendo ancho, eso es seguro, pero lo hemos ido copando con gente importante, luchadora y aperrada que se ha sumado a nuestro recorrido con determinación y alegría.

En esta oportunidad, las metáforas del viaje y la ruta nos vienen perfecto, ya que hemos decidido abarcar un tema que nos interesa a todos/as como colectivo: las luchas latinoamericanas. Hemos analizado en nuestras sesiones de taller la poesía de distintos puntos de nuestro continente, como Perú, Argentina, Uruguay, México, Cuba, entre otros países de Latinoamérica, descubriendo en conjunto las bondades de la literatura en esta zona, interesándonos cada vez más en nuestras culturas hermanas y soñando con difundir –en un futuro próximo– nuestro trabajo allí, en las diferentes latitudes del Sur.  

Por el momento, dejamos con ustedes este conjunto de poemas y textos críticos que exponen el trabajo realizado durante el 2014 en el Taller de Poesía Política, siempre en el Barrio Yungay, pero con la vista puesta más allá de cualquier concepto limítrofe y fronterizo. La unidad, el apoyo mutuo y el trabajo han sido la fórmula hasta el momento, y aspiramos a que siga siendo así. Ojalá disfruten de su resultado.

lunes, 2 de febrero de 2015

Fernanda Meza (3era selección)

Reseña biográfica + info y otros poemas aquí y aquí.


Sinpuntodefinido 

Los días avanzan, avanzan neutros.
Espero las noches y son lo mismo 
con un poco más de luz 
                                                pero lo mismo.

Las calles caminan: 
detrás de cada cara 
una doble vida 
un nuevo distractor. 

Se acaban las excusas 
y aprendo a escuchar al viento.
A veces me detengo 
y hasta tengo conversaciones con mis mil horrores 
una infinidad de personalidades.
A veces hago como si nada pasase 
dándome tiempo/espacio para la evasión. 

Camino y no espero nada 
                                                   la nada me conoce y yo la conozco a ella 
porque me muevo con mayor facilidad.

La fragilidad se queda fuera 
la melancolía me la como 
                                                    la mastico largo rato 
                                                    la trago y la siento caer 
cuando baja al fin por la garganta 
                                                       la siento 
                                                                 y me resiento en el afán de retenerla

hasta regurgitarla cual mamá pájaro 
hasta resentirla como todos los nuevos días.


Caminando

La masa inerte se avecina
los codos colisionan 
montaña en derrumbe.
el sudor cae por los trajes
                      /por cada sien 
                    /por cada muslo
en aquel mar de mutilados 
de seres que más que vida beben angustia 
degustando la carne del mundo entero 
                                                                        atragantándose de sangre 
acechando desde espacios abiertos 
sin la necesidad de esconderse 
masacrando todo lo que respira 
a punta de paso rápido 
de movimientos inconexos 
de deseos que anulan toda intención de sentir 
                                             todo deseo de trasformación 
                                             todo brillo de pensamiento.


Matanza

Se acaban las ganas olvidando las noches.
Volcada las entrañas se desprenden.
Te observo mientras te bañas en ríos de sangre
que brotan salvajes
                        salvajes desde mi vagina enferma
                                                                            enferma de fertilidad.

Amarraste mis extremidades
con cada tripa que arrancaste sin clemencia de mi cuerpo
con cada posibilidad de incorporarte a mi interior
                                            /entras una y otra vez corriéndome
                                                          devorándote el hígado
                                                           mordisco a mordisco.

Se te van las ganas
abres el páncreas
indagas profundidades
dedos cabalgan olas de rojo tenue
kilómetros eternos de intestino grueso.

Dices no entender(te-me)
pero nadas en la sangre
pero te bebes cada sorbo de saliva 
                                     /todo lo desprecias
                                          y no dejas nada
pero se escurren seguido tus gestos
pero se me vuelve rutina la viscosidad
                                       /los tentáculos
                                     /el irritante escenario.

Hoy las paredes de mi cuerpo se derrumban
las rocas caen una tras otra
sinfonía agónica de tramas y bosques.
Se funde la ciudad atascada en lianas y frondosidad.
Te echas cuadrúpedo sobre tu cola
mordisqueando como un perro hambriento
cada órgano visceral.

jueves, 22 de enero de 2015

Gonzalo Pontigo (1992)

Cual niño dibujante de sueños, arrojé la rutina dentro de un papel arrugado y comencé a palpitar todo lo que escondía de mí mismo. Detrás de una tímida piel de gallina se esconde una infinita tristeza, esperando cenar todos los restos de una desmoronada felicidad. Sin postre ni tiempo para el olvido, aún soy presa de esa carroña.

Recorriendo mis propios laberintos en una ciudad que no da tregua al amor y nos ofrece una sonrisa entre dientes de carne y humo. Espero, espero que la suerte doble en mi esquina y el karma salga de debajo de mis pies, para despertar a ese niño dormido que jugaba a la escondida con el destino.


Narices chorreantes de alegría

Creo que habían dado las 6 am y el chillido de las muelas del Bernardo me caló como estoque. Ya hace días que nuestras venas olían a meao de perro, pero no era un obstáculo para detener la contienda. La desesperación de volver nos consumía hasta la última gota de cordura; yo ya había olvidado cuan fácil era alejarme de su jardín. Ahí estaba, con el pálpito acuchillado, reposando mi existencia abandonada en el sofá, pensando en esos jardines de primavera de la casa en la playa, ahí donde mismo me la presentaron por primera vez, entre promesas deshidratadas y billetes malolientes.

De repente, entre las entrañas del entretecho, se coló un rayo de luz seco que le iluminó toda la cara al Bernardo. Sus pupilas retrataban el vacío y su tez no era más que un disfraz para sus músculos cristalinos. Noté que de sus labios se resbalaba un verso microscópico o quizás fue el viento susurrando chucherías. “Se nos va”, fue lo que logré distinguir entre las vocales que invadían el cuarto. De pronto, me encontraba solo y me acordé de mi infancia, de un poema que reposaba en el polvo, de los mismos que ya no escribía desde que perdí mi inocencia. Hablaba del amor que pendía entre los cables del viento, de un joven retratando colores en rostros donde reinaba el grisáceo, y de encontrar a su mitad entre vidas escondidas detrás de espejos, los cuales hoy trizan sus sueños, reflejando cada vez menos su respiración entubada.

Ahora el pasado pisotea como batería, y mi foso de alquitrán me engulle con sed. Sólo me queda este diario y el lápiz que me dejaste para volver a tenerte en mí. Tendré que escribir hasta que el amanecer estreche la mano con Dios, y por cesárea nazca otro día igual al de ayer, haciendo la fila para que alguien recoja mis huesos.


Dos segundos

Tic

La aguja vuelve a pinchar. El dolor no es más que la pared de huesos que soportan mi tumba. Me duele más el olor de la vida, el karma pedante que se nos queda en el bolsillo como una hilacha malgastada. La suerte se regaló en tu esquina esperando un pasajero que la enamore. 
¿Cuál sonrisa era la que abrigaba el corazón?

Tac

Entre una mueca fondeada detrás de sus labios prejuiciosos, se le volvió a transparentar una sonrisa triste. Esas son las que más le gustan a él, justo cuando el sudor de sus dedos cortopunzantes recorren la garganta de la huesuda presa.


Ofrenda

El tiempo es animal salvaje
y la madre extiende su abrazo raíz
para anidar por última vez la tierra que la vio llorar lunas;
las estrellas se hinchan con el eco de las hienas.

¡Ponme tierra y seré mar!

Silabando en lenguas de viento y fuego
claman la conquista del tiempo.

Dentro del surco del cielo se han marcado las venas
que a tajos se rajan para inundar la memoria.

Como perro ciego les regalo la mirada,
mientras logro oírlos arpegiando en sus tumbas obesas
los hilos que bordan el final del cuento.


Sin fondo

En un día donde el futuro
se mastica entre labios morados
sólo puedo pestañear y pensar en el ayer
recorriendo entre pestillos tu voz

cual grano de arena
que se resbala torpemente del reloj.

Caigo

me hundo entre pieles saladas y me sumerjo
maldiciendo como un dios sin cielo.

Despido las estrellas entre pupilas

me entro a lo que gatilla la pistola de un suicida.

Me voy,
pero sabiendo que le he robado
un gramo al tiempo.


Origami olvidado

Esta mañana hedionda de civilización, mientras sacaba a pasear al Rex en un acto de solidaridad esclavizante, me acordé que si no escribía me iba a doler la sien de tantas ideas que están adentro, y tratando de inspirarme en los pájaros, te imaginé libre, flotando entre las cuerdas del viento.

Siempre he guardado pequeños objetos. Pilchas, porque tengo miedo de perder mis recuerdos. Sin ellos sería como un perro sin su cola. Por eso te guardo muy dentro de mis objetos, que han pasado a enhebrar mi alma, a llenar mi vida,  el recuerdo de cuando se murió la abuela o de cuando me fui lleno de sueños a recorrer el norte. Todos esos fragmentos están repartidos por doquier como un lego, en espera de que alguien los vuelva a armar. Total somos todos niños con corazones de greda que a la menor grieta se rompen; y de tanto jugar a la escondida nos hemos escondido de nosotros mismos.

Quisiera poder guardarlos sin que el tiempo me los arrebatase, como cuando el viejo ve la foto de su vieja que sigue ahí, paradita, pariendo recuerdos que lo hacen embriagarse de júbilo, perdiéndose en tiempos sin segundos; o esa canción que le recuerda a Amanda una vida llena de sueños y amor junto al Manuel.

Por eso es que quizás escribo: para no olvidarme, para no perderlos a todos ustedes, para guardarlos muy dentro y poder sentir que aún siguen vivos entre tantos recuerdos de juegos sin fin. Vivan en mí como yo vivo en ustedes, hasta que volvamos a encontrarnos chapoteando en las nubes del universo.

martes, 20 de enero de 2015

Álex Bay (3ra selección)

Reseña biográfica + info y otros poemas aquí y aquí



Mientras

prendes tu televisor
para alentar
a tu Selección
hay gente que se prende
y muere,
porque la selección de personal
es la mejor táctica
para mantener a raya
los sueldos.

Llegarás a la gloria
con la pelota en la red,
al orgasmo genuino
o
a la diametralidad inversa
donde se cierran los ojos
y el silencio se mastica
como yerba amarga.
Pero después de la risa
y el llanto,
el televisor se queda sentado
poniendo en el último rincón
de la parrilla programática 
si es que se digna a mencionarlo 
la historia del último hombre de fuego
que se jugó el mundial
de la vida, y que hoy muere.

Terrible es, amigos, que el dolor
nos toque menos que un gol. 


Solecismos 

Cinco pétalos menos,
quién sabe en qué termine
el juego a la siguiente página.

Un afán por repeler
las cárceles
cuando nadie
instala grilletes.

Entonces para qué.
Para qué.

Para ponerle corriente
al mar,
que no suficiente
con la calma
necesita de una buena
tormenta;
quién sabe si hay
sobrevivientes
cuando salga
nuevamente el sol.

La certeza pende
de un hilo dental
usado. Encima de él,
hay un ciego
con la insulina disparada
esperando que termine
su defunción.

Abajo lo esperan
todos de luto
con el resto de pétalos
que aún no han muerto. 


Trapecistas de rieles

Hablan entre ellos
por todas direcciones,
mis historias
y otras no pertenecientes
se cruzan sin semáforos,
asustan a los transeuntes
desprevenidos
que en afán
por mantenerse
apuntando en el libro
suelen morir.

De la cabeza
tentáculos:
piedra
papel
o tijera
piedra
papel
o tijera.*

En un aquelarre
cuelgan sus máscaras
para trazar
sus nuevos encuentros
entre vías
construidas con hechizos.

Suena una alarma de reloj:
trim trim trim 
constante,
el estómago se aprieta,
despierto y sin anestesia
los focos
que alumbran un escenario macabro
que se esparce por las ciudades:

experiencias crudas
que fundan rituales
sin querer queriendo.

Mi vida un viaje constante
en trenes imaginarios
que sobrevuelan las nubes
todo el tiempo cruzando
soles y tempestades,
distintas estaciones
como emociones
buscando forjar
la itinerancia.

En los nudos de mis manos
tierra a cable
a barlovento
con una brújula
que da infinitas vueltas
a los puntos cardinales,
que se transforman en los ojos
de la muñeca de Porota.


 *Nota: Excluida varita mágica, espejo, big bang, entre otros.